Cómo Funciona el Certificado Energético para Acceder a Ayudas

Uno de los errores más costosos y, por desgracia, más habituales al instalar placas solares es descubrir, ya con la instalación terminada, que no se puede aplicar la deducción del IRPF por no haber solicitado el certificado energético antes de empezar la obra. En este artículo te explicamos exactamente cómo funciona este documento, por qué es imprescindible, y cómo evitar el error que deja a mucha gente sin poder acceder a la deducción.

Qué es el Certificado de Eficiencia Energética (CEE)

El Certificado de Eficiencia Energética es un documento oficial que recoge, entre otros datos, el consumo de energía primaria no renovable del inmueble y su calificación energética (de la A a la G). Para poder aplicar la deducción del IRPF por obras de mejora de eficiencia energética —incluida la instalación de placas solares— es necesario acreditar, mediante dos certificados, cuánto ha mejorado esa calificación como consecuencia de la obra realizada.

Por qué necesitas DOS certificados, no solo uno

Este es el punto que más gente desconoce hasta que ya es demasiado tarde: para acceder a la deducción necesitas un certificado energético expedido ANTES de iniciar la instalación (con una antigüedad máxima de 2 años en el momento de las obras) y otro expedido DESPUÉS, una vez finalizada. La comparación entre ambos es lo que demuestra ante Hacienda la mejora real conseguida.

Si ya has instalado tus placas solares sin haber solicitado el certificado «antes», es un problema serio: no existe forma de generar retroactivamente un certificado energético que refleje el estado de la vivienda antes de una obra que ya se ha ejecutado. Es una de las consultas más repetidas en foros de certificadores energéticos, normalmente sin solución satisfactoria para quien ya instaló sin este paso previo.

Qué porcentaje de mejora necesitas según el tramo de deducción

El porcentaje de deducción del IRPF al que puedes acceder depende del grado de mejora energética certificado:

  • Deducción del 20%: exige una reducción de la demanda de calefacción y refrigeración de al menos un 7%.
  • Deducción del 40%: exige una reducción del consumo de energía primaria no renovable de al menos un 30%, o bien alcanzar una calificación energética final de clase A o B.
  • Deducción del 60%: aplicable a actuaciones de rehabilitación energética integral más exigentes, normalmente en el conjunto del edificio, no solo mediante la instalación de placas solares de forma aislada.

Es importante saber que las placas solares por sí solas, sin otras medidas de mejora del edificio (aislamiento, ventanas, etc.), suelen encajar más habitualmente en los tramos del 20% o 40%, salvo en instalaciones con un impacto energético muy significativo sobre el conjunto de la vivienda.

Quién puede emitir el certificado energético

El Certificado de Eficiencia Energética debe ser emitido por un técnico competente autorizado, que puede ser:

  • Un arquitecto o arquitecto técnico (aparejador).
  • Un ingeniero habilitado para certificación energética.
  • Cualquier otro técnico competente según lo establecido en el Real Decreto 390/2021, que regula el procedimiento de certificación energética de edificios en España.

Tras la emisión, el certificado debe registrarse en el organismo competente de tu comunidad autónoma, un paso imprescindible para que tenga validez oficial ante Hacienda.

Cuánto cuesta el certificado energético

El coste de un Certificado de Eficiencia Energética varía según la comunidad autónoma, el tamaño de la vivienda y el profesional elegido, aunque conviene tener en cuenta que necesitarás pagar este servicio dos veces (antes y después de la instalación), por lo que es un coste adicional a incluir en el cálculo real de rentabilidad de la deducción fiscal.

Requisitos adicionales para poder aplicar la deducción

Además de contar con ambos certificados, Hacienda exige:

  • Pagar todas las facturas de la instalación mediante medios que dejen rastro bancario: transferencia, tarjeta de crédito o débito, cheque nominativo o ingreso en cuenta. Los pagos en efectivo no dan derecho a deducción.
  • Conservar toda la documentación: factura de la instalación, ambos certificados energéticos registrados, y justificantes de pago.
  • Que la instalación no utilice combustibles de origen fósil, requisito que las placas solares cumplen sin problema al ser energía renovable.

Pasos a seguir en el orden correcto

  1. Antes de contratar la instalación, solicita el certificado energético «antes» de tu vivienda a un técnico competente.
  2. Contrata e instala las placas solares, asegurándote de pagar todas las facturas por un medio que deje rastro bancario.
  3. Una vez finalizada la instalación, solicita el segundo certificado energético («después»), que reflejará la mejora conseguida.
  4. Registra ambos certificados en el organismo competente de tu comunidad autónoma.
  5. Conserva toda la documentación para incluirla en tu próxima declaración de la renta, en las casillas correspondientes a la deducción por eficiencia energética.

Preguntas frecuentes

¿Puedo pedir el certificado «antes» si ya tengo las placas instaladas? No, un certificado energético «antes» debe reflejar el estado real de la vivienda previo a la obra; si las placas ya están instaladas, no es posible generar un certificado que represente fielmente la situación anterior, y perderías la posibilidad de acreditar la mejora conseguida.

¿El certificado energético «antes» caduca? Para efectos de esta deducción, debe tener una antigüedad máxima de 2 años respecto al inicio de las obras; si es más antiguo, no seria válido para acreditar el punto de partida.

¿Es obligatorio el certificado energético si no quiero pedir la deducción del IRPF? No, si no vas a solicitar esta deducción fiscal concreta, el certificado energético «antes y después» no es un requisito legal para instalar placas solares en sí mismo, aunque sí puede serte útil para otros trámites o para conocer el estado energético de tu vivienda.

Conclusión

El certificado energético «antes y después» es un requisito imprescindible (y fácil de pasar por alto) para poder acceder a la deducción del IRPF por instalar placas solares. El error más costoso que puedes cometer es instalar primero y preguntar después: sin el certificado previo a la obra, pierdes la posibilidad de acreditar la mejora conseguida y, con ella, el acceso a la deducción fiscal. Planifica este paso antes de firmar cualquier presupuesto de instalación, no después.


Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento fiscal. Se recomienda confirmar los requisitos exactos aplicables a tu caso con un técnico certificador energético y con un asesor fiscal antes de iniciar cualquier instalación.

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